miércoles, septiembre 29, 2010

Reflexiones de José Sabatino P.

Martes 28 de Septiembre de 2010 | Reflexiones

Venavega


En la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No. 39.510 del pasado 15 de septiembre, aparece publicado el Decreto Presidencial No. 7.677, mediante el cual se autoriza la creación de la "Corporación Venezolana de Navegación, S.A." (Venavega), empresa estatal que tendrá por objeto principal la explotación industrial y comercial de la navegación fluvial, costera y de altura entre los diversos puertos del país y del exterior que se consideren convenientes para los intereses de la nación, mediante naves de su propiedad y en fletamento, así como sus accesorios de navegación. Se trata de una noticia que suponemos llena de alegría a la marina mercante venezolana, quien con la quiebra y liquidación de la Compañía Anónima Venezolana de Navegación (Cavn) en la década de los noventa, vio desaparecer la gran oportunidad de tener una flota de bandera nacional que sirviera de la mejor manera a nuestro comercio internacional y de cabotaje. La buena nueva, además, complementaría un proyecto de reserva de cargas, decreto aún no publicado, que tiene como objeto restringir el transporte de mercancías de importación y exportación a buques de bandera nacional. De allí que muchas sean las expectativas en torno a cómo esta nueva compañía de transporte y el decreto de cargas reservadas funcionarán en la práctica, y qué ventajas reales traerán para el país. Sólo el tiempo lo dirá, por lo que mientras tanto vale la pena comentar cómo se organizará la naciente línea naviera del estado. 


Venavega estará adscrita al Ministerio del Poder Popular para Transporte y Comunicaciones, y tendrá un capital de Bs. 5.000.000,00 suscrito y pagado en un cien por ciento por la República Bolivariana de Venezuela. 




El propio decreto de creación dispone que aquélla en su condición de empresa matriz, será titular y tendrá la representación de las acciones que pertenezcan al Estado venezolano, en las sociedades mercantiles que a futuro disponga el Ministerio del Poder Popular para Transporte y Comunicaciones, o sean adscritas al mismo y cuyo objeto se refiera a la prestación de servicios de transporte marítimo y agenciamiento naviero, pues resulta interesante observar que Venavega también podrá dedicarse a todas las actividades vinculadas al agenciamiento naviero. En este sentido la redacción del artículo 2 no es la más adecuada, incluso resulta confusa. En efecto, el decreto dispone que la empresa podrá actuar como agentes navieros en forma permanente de "propietarios, armadores, arrendadores o capitanes de buque" (enumeración innecesaria), además de no entenderse eso de permanente, pero también podrá actuar como "agente de estiba de carga y descarga", denominación por demás extraña a nuestra práctica portuaria y que de querer referirse al estibador sería muy lamentable, por tratarse de actividades muy distintas y en algunos casos hasta contrapuestas. 





El artículo en comento nuevamente hace una innecesaria enumeración de actividades al señalar que Venavega "podrá desarrollar el transporte acuático de carga a granel, a granel líquida, de cabotaje, de exportación, de importación, de importación en tránsito nacional, especial, fluvial y transitoria", toda vez que resulta lógico que como empresa de transporte pueda desarrollar esta actividad de la manera más amplia; no obstante, resulta curioso eso de "importación en tránsito nacional", término que alguien seguramente tendrá que aclararnos. 

Desde luego son muchas las interrogantes que el decreto recién publicado genera, por lo que deberemos esperar por el documento constitutivo de la empresa naviera, y las declaraciones de los funcionarios gubernamentales que habrán de adelantar este importante proyecto. Mientras tanto, ojalá que a quienes competa tengan muy presente las aventuras y desventuras de la extinta Cavn, para no repetir la experiencia y, en cambio, sí poder en un futuro no muy lejano una naviera estatal que junto al sector privado adelante proyectos en provecho de nuestro comercio internacional.